Todos los años después
de los graves incendios o inundaciones los políticos de turno se comprometen a
dar soluciones, pero mienten, al año siguiente vuelven los desastres sin que
hayan tomado medidas preventivas para al menos mitigar las consecuencias.
Poco se recuerda a los
noventa muertos en nuestras aguas, ni de pedir responsabilidades.
Lo ocurrido en esa
frontera es de suma gravedad, mientras tanto el presidente y la mayoría del
gobierno no han tenido a bien suspender sus vacaciones para convocar un consejo
urgente de ministros.
Es cierto. Nuestros políticos no hacen más que hablar y no cumplir nada. Un beso
ResponderEliminarEn el caso de nuestro gobierno su silencio y actuación es desvergüenza.
ResponderEliminarUn saludo
De acuerdo, excepto en la palabra invasión. Se invade con armas y esta pobre gente no llevaba ni una escopeta de feria.
ResponderEliminarTampoco llevaban armas los marroquíes de la Marcha Verde sobre el Sahara Occidental en 1975.
EliminarEl gobierno va a lo que va, mantenerse y saquear.
ResponderEliminarComo lo expresé en el blog de una amiga, las organizaciones internacionales, en lugar de dar discursos en aniversarios, deberían ocuparse de ayudar a los países que no pueden albergar en sanas condiciones a sus ciudadanos para que no tengan que volar a otros destinos que no pueden hacerles lugar. Un abrazo Matías!
ResponderEliminarLas leyes para controlar las medidas para evitar incendios e inundaciones están hechas para favorecer al perro del hortelano, que ni como ni deja comer. Al año que viene estaremos en las mismas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Y el año que viene, pasará lo mismo...
ResponderEliminarCreo que estamos tocados por una desgracia, que el gobierno ignora... No ve, dicen, nada.
Un abrazo