La amenaza sobre el Estrecho de Ormuz
Una pregunta planea sobre la política
internacional: ¿está Trump cobrándose la falta de apoyo europeo en la guerra? Si el cierre del Estrecho de Ormuz se
prolonga en el tiempo el escenario para Europa será catastrófico.
Con el barril de crudo proyectado a 200 $, los precios de los carburantes
alcanzarían máximos históricos. El gas licuado seguiría una senda similar, disparando el coste de
la electricidad y asfixiando a la industria. La aviación ya sufre los efectos:
las reservas de queroseno apenas cubren unas semanas, lo que anticipa
cancelaciones masivas y billetes prohibitivos.
El
impacto llegaría incluso a la mesa. Por
Ormuz circula un tercio de los fertilizantes mundiales; su escasez encarecería
la producción agrícola europea y elevaría gravemente el precio de los
alimentos. Este cóctel de
inflación y tipos de interés al alza comprometería el crédito para familias y
empresas, forzando cierres por costes inasumibles.
Mientras
tanto, en España, la clase política parece ajena a la gravedad del momento, más
centrada en intereses partidistas que en gestionar un país sin presupuestos ni
apoyos parlamentarios para afrontar la crisis.