El
impacto de los últimos conflictos bélicos perversos, nos lleva a un escenario
crítico que promete empeorar en el corto plazo, El encarecimiento histórico de
la energía está causado una severa inflación en el mundo encendiendo la
violencia social en algunos países.
La tensión social, focalizada principalmente por el acceso a la vivienda y el coste de la vida en general, está produciendo en algunas capitales europeas un cóctel explosivo con terribles consecuencias.
Una tensión ciudadana que alentada por grupos radicales está provocando el caos en varias ciudades, dejando ver en algunos casos una barbarie en las calles a la máxima potencia, unos disturbios fomentados a través de las plataformas digitales que hacen incontrolables las intervenciones de las fuerzas policiales.