domingo, 14 de junio de 2026

Breve escapada

 


Fue una escapada a la sierra un domingo por la mañana, lejos del rugido de la ciudad. Comprobamos que el día amanecía claro y una  carretera bastante despejada,  al comenzar la subida hacia la sierra el aire ya olía a pino y llegando a la plaza del pueblo a café recién hecho procedente del único hotelito del lugar, donde desayunamos en su terraza una taza de café y unas tostadas con aceite.

Al inicio de una ruta ya conocida, un rayo de sol cruzaba la cabaña de madera de un vecino iluminando la calma del lugar. Una vez llegados al destino junto a un arroyo, quedamos descalzos sobre la hierba húmeda, el silencio solo lo rompía el discurrir del agua por el lugar, allí el tiempo al fin se detiene.

A media mañana dimos un paseo por aquel entorno maravilloso, para terminar dándonos un remojón antes de la comida, después de esta, un rato de descanso y otro chapuzón antes de regresar hacia el aparcamiento desde donde partimos a la ciudad con el ánimo renovado.