viernes, 15 de febrero de 2019

Otra vez las urnas.


La moción de cesura nos ha traído hasta aquí, han transcurrido tan solo ocho meses desde el pasado Junio que prometió su cargo el presidente  Pedro Sánchez.
Personalmente tenía alguna esperanza de que bajara un poco la tensión  política, pero cuando escuché las primeras medidas del nuevo gobierno, como reavivar la memoria histórica y ofrecer dialogo sin ninguna limitación  a los independentistas, sabía que la hostilidad política estaba nuevamente garantizada.

Hoy Pedro Sánchez ha convocado a la prensa para dar el primer mitin electoral, antes de comunicar la nueva fecha electoral.

Hacer coincidir las elecciones podía suponer mas de cien millones de ahorro al estado, pero al presidente socialista parece que le interesa mas el posible beneficio electoral de su partido que el ahorro a las arcas del estado. De este modo no hay ahorro, además de producir hartazgo  a los votantes que tendremos que acudir a las urnas dos veces en menos de 30 días.

martes, 5 de febrero de 2019

Nuestro amigo Rufo.


En la década de los años sesenta del pasado siglo fueron muchos los trabajadores que emigraron a Europa buscando una vida mejor. 
A los mas jóvenes les costaba mas abandonar España y se iban a la costa o a las islas a trabajar los veranos en hostelería.
Nuestro amigo Rufo tenía  mas inquietudes que nosotros y lo tenía muy claro, quería salir del pueblo y conocer otros lugares,  un día nos comentó que se iría a trabajar a la costa, no quería pasar toda la vida trabajando en el campo.

Y lo hizo, una vez terminado el servicio militar, se fue a una población costera a trabajar, desde allí nos contaba  en una carta que lo estaba pasando mal, llevaba quince días y no había encontrado trabajo, estaba muy desanimado, llegando a pensar que quizás tendría que volver al pueblo.

En la carta siguiente, nos decía que había comenzado a trabajar sirviendo las mesas en una terraza de una cafetería, que el sueldo no era para tirar cohetes, pero las propinas lo hacían bueno, aunque el trabajo era muy intenso. 

Pasaron varios meses sin tener noticias de Rufo, hasta que un día nos sorprendió con una invitación  a su boda, enseguida nos reunimos para comentar la noticia, llegando a pensar si sería de  "penalty", dado el poco tiempo transcurrido.

Llegado el día, los tres amigos en el cuatro latas de Manolo nos presentamos en a la boda,  cuando llegamos a la iglesia observamos que todos iban de “tiros largos” en ese momento nos dimos cuenta que a nuestro amigo se le habían solucionado sus problemas.

El banquete fue en uno de los mejores locales de la ciudad, con un esplendido menú. Allí fue donde pudimos confirmar que nuestro amigo había elegido buena compañera, una joven guapa y al parecer de muy buena familia.

Cuando terminaba el banquete,  Rufo se acercó a nuestra mesa, nos contó que había conocido a su novia en la terraza donde trabajaba y en dos meses estaban viviendo juntos, también nos dijo que su padre era un importante empresario de la ciudad.

Pocos meses después Rufo llegó al pueblo con su mujer a visitar a sus padres, sentimos un poco de envidia sana, cuando aparcó su lujoso todo terreno y bajó a saludarnos, no parecía nuestro amigo Rufo, el cambio de atuendo era notorio, llegamos a pensar que habíamos perdido un amigo, pero no fue así, han pasado los años y seguimos teniendo. una verdadera amistad. 

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.... o quizás no.



lunes, 21 de enero de 2019

El taxi



Lejos quedan  aquellos años  que veíamos a los taxistas en algunas películas de otro tiempo, con sus vehículos obsoletos, su uniforme azul y su gorra. 

Hace bastante tiempo, con la tolerancia del ayuntamiento, las licencias de taxi en Madrid comenzaron a tener precios desorbitados, convirtiéndose en una buena inversión y un puesto de trabajo estable.

Muchos trabajadores optaron por la compra de una licencia para tener un puesto de trabajo propio, se hipotecaron durante muchos años, teniendo que trabajar doce o mas horas diarias para poder vivir y amortizar la deuda.

Casi siempre hubo conflictos en el sector del taxi, hace muchos años con los llamados gran turismo, que funcionaban de forma similar al taxi, pero no llevaban taxímetro, también hubo conflictos en los años 60 por la implantación de los microtaxis (pequeños taxis con tarifas mas reducidas)  o por el aumento de licencias en los 70.

Hoy los taxistas están defendiendo sus intereses como consecuencia de la implantación de las nuevas plataformas de transporte de viajeros, denuncian el numero excesivo de vehículos, haciendo una competencia desleal.

Mi opinión es que están en su derecho de reclamar contra lo que creen que es una injusticia, manifestándose pacíficamente y haciendo huelgas, otra cosa son las tropelías   o las agresiones  a los conductores de las nuevas plataformas,  que en ningún caso me parece justo.

Esperemos que algún responsable de la administración, consiga encontrar una solución para las dos partes en conflicto.



miércoles, 16 de enero de 2019

Las cotorras


Se cree que las llamadas cotorras argentinas comenzaron a llegar a España como mascotas, pero cuando se cansaban de sus molestias y graznidos las echaban a volar, llegando en pocos años a producir la invasión actual.

En Madrid se instalaron inicialmente en la Casa de Campo, para extenderse rápidamente a otros parques madrileños y a la mayor parte de nuestra comunidad. Son animales que se reproducen con mucha facilidad en esos  enormes nidos construidos en los árboles, ocasionando un perjuicio al medio ambiente y a las aves autóctonas.

No se que solución tendrá este problema, pero dado el numero actual de estas aves invasoras y los perjuicios que ocasionan,  será imprescindible una actuación municipal o estatal para su control, claro que no será fácil, teniendo en  cuenta que en los últimos tiempos están los animalistas con la piel demasiado fina. 

jueves, 10 de enero de 2019

El Loro

Un poco de humor para comenzar el año.




Su única compañía eran unos gallos de pelea para apuestas clandestinas,  pero tenía  la ilusión de tener un loro que le  hablara,  y decidió acercarse a la pajarería.

- Buenos días, quería comprar un loro parlante para enseñarle algunas palabras y me haga un poco de compañía.
- Solo tengo este que trajeron ayer no se si hablará, cuesta 300.-
- Me parece un poco caro, pero me lo llevo.

Al día siguiente comenzó a decirle palabras al loro, pero este ni caso, pasó una semana y el loro no había dicho ni pío.

Decidió hablarle en tono mas cariñoso  - Habla lorito -   - habla lorito -,  pero nada, pasó otra semana y el loro no decía ni una palabra.

Un día muy enfadado cogió con las dos manos al loro por el cuello gritándole:  ¡di algo desgraciado!  ¡di algo desgraciado!, pero el loro no decía  absolutamente nada.  Esa noche  muy enfadado,  lo tiró  en la nave de los gallos de pelea para que dieran cuenta de el.

A la mañana siguiente fue a la nave de los gallos a ver que  habían hecho con el loro, la sorpresa fue mayúscula, estaban todos los gallos muertos menos uno,  al último lo tenía cogido por el cuello diciéndole  ¡di algo desgraciado!  ¡di algo desgraciado!.