lunes, 27 de abril de 2026

Poniéndonos en lo peor.

 La amenaza sobre el Estrecho de Ormuz

Una pregunta planea sobre la política internacional: ¿está Trump cobrándose la falta de apoyo europeo en la guerra? Si el cierre del Estrecho de Ormuz se prolonga 30 o 40 días más, el escenario para Europa será catastrófico.

Con el barril de crudo proyectado a 150 $, los precios de los carburantes alcanzarían máximos históricos. El gas licuado seguiría una senda similar, disparando el coste de la electricidad y asfixiando a la industria. La aviación ya sufre los efectos: las reservas de queroseno apenas cubren unas semanas, lo que anticipa cancelaciones masivas y billetes prohibitivos.

El impacto llegaría incluso a la mesa. Por Ormuz circula un tercio de los fertilizantes mundiales; su escasez encarecería la producción agrícola europea y elevaría gravemente el precio de los alimentos. Este cóctel de inflación y tipos de interés al alza comprometería el crédito para familias y empresas, forzando cierres por costes inasumibles.

Mientras tanto, en España, la clase política parece ajena a la gravedad del momento, más centrada en intereses partidistas que en gestionar un país sin presupuestos ni apoyos parlamentarios para afrontar la crisis.