Arranca una nueva temporada de descanso. Los peques terminan el colegio y los mayores ya preparan las maletas. Este año, tener un pueblo al que volver o un apartamento en la playa es un auténtico privilegio. Quienes no cuentan con esa suerte van a tener que hacer verdaderos milagros para ver el mar.
Alojarse fuera de casa es entre un 20 % y un 40 % más caro, la gasolina se mantiene un 20 % por encima de lo habitual y comer en restaurantes se ha vuelto un lujo. Por no hablar de la cesta de la compra, que sigue imparable si decides cocinar en el apartamento. Con este panorama, muchas familias elegirán quedarse en casa y exprimir la piscina del barrio.
Los hoteles y alquileres vacacionales colgarán el cartel de "completo" gracias al turismo internacional y a los pocos españoles que resisten el golpe. Parece que tocará esperar a la próxima recesión para que los precios vuelvan a dar un respiro.
Tienes razón pero después de un año de trabajo y tareas disfrutar del descanso es casi necesario. Para los que van a la playa, los que viajan por la cultura, por conocer nuevos lugares hay que desearles un buen periplo vacacional. Abrazos
ResponderEliminarPrecios abusivos pero está todo a tope de gente.
ResponderEliminarSaludos .
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Yo me quedo en el pueblo. Un beso
ResponderEliminarMatías, yo debo vivir en una realidad paralela, porque escucho a mucha gente decir que todo está imposible y luego veo hoteles llenos, restaurantes llenos y playas que parecen una manifestación. Algo se me escapa. Un abrazo.
ResponderEliminarNo me preocupan demasiado las vacaciones. Algún año me he quedado en casa y se está muy bien.
ResponderEliminarUn abrazo.
Para no estar "atosigados" y cuando mis hijos mayores aún no iban a la escuela, veraneábamos en el comienzo del otoño porque aún había días cálidos y poca gente en las playas, será cuestión de ir viendo la variante a quienes ya no tienen escolaridad, un abrazo Matías!
ResponderEliminarUn análisis muy certero de la situación actual. La fotografía capta perfectamente ese bullicio veraniego que se ha convertido en un auténtico privilegio.
ResponderEliminarUn abrazo, Matías.
Es cierto lo que alguien ya ha dicho. Los precios están por las nubes, pero la gente no para. Es como si se acercara el meteorito y todos quisieran vivir a tope antes...
ResponderEliminarUn abrazo
Las vacaciones antes eran más sencillo planearlas. Cada cual elige la opción que más se ajuste a su presupuesto y preferencia. Lo cierto es que casi todo está masificado y con precios abusivos. También es una opción quedarse en casa, donde se tiene de todo, relajarse, ir a comer lo que nos gusta y descansar de compras y cocina. No es imprescindible coger el coche para los desplazamiento, conociendo la ciudad, los bús, metro, o taxis, dan estupendos servicios. Nos permitimos caprichos, descansamos y sale más barato, es otra elección , en fin. Todo muy lleno y caro, yo soy muy práctica....
ResponderEliminarUn tema para todos los gustos.
Un abrazo.
Todo está por las nubes, pero el que trabaja se las ingenia para procurarse unos días de descanso.
ResponderEliminarUn abrazo Matías.
A disfrutar del verano como se pueda.