Si los empresarios del transporte no tenían suficiente con el deterioro de las carreteras, ahora se enfrentan a un incremento desmesurado del precio de los combustibles, los gasóleos se han incrementado un 20% en menos de una semana. Unos carburantes adquiridos por las empresas del combustible a precios anteriores, ampliando sus beneficios.
Como no podía ser de otra manera los supermercados también han comenzado a elevar los precios de los alimentos, unos precios que por desgracia continuaran al alza.
Como siempre los mas perjudicados serán los trabajadores y desempleados con menos poder adquisitivo que en nuestro país son los mas numerosos.
La inflación que va llegando.
ResponderEliminarA ver si retiran al loco antes de que los precios se desboquen.
Saludos.