Como ya no nos
fiamos de lo trenes decidimos ir por carretera, pero la fiabilidad de las
carreteras es aun peor.
Sin ir más lejos,
el pasado fin de semana viajamos de Madrid a Córdoba y
Lo que antes era
un trayecto ameno de cuatro horas se ha convertido en un calvario de más de
cinco. Y aunque nuestro viaje era de ocio, no puedo dejar de pensar en los
transportistas y conductores de autobús que lidian con esta inseguridad a
diario
Cuando se
completaron las autovías en 1992, recorrer la geografía española era un
auténtico lujo. Sin embargo, tras treinta y cuatro años, parece que el
mantenimiento del firme ha caído en el olvido; hoy, gran parte de la red vial
se encuentra en un estado deplorable.

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