Para saber de verdad lo que está ocurriendo con la sequía de este año solo hay que dar una vuelta por los campos, los trigos y cebadas se han secado un mes antes de lo normal, lo que supone una cosecha totalmente perdida.
Podía haber sido un buen año para los agricultores por el encarecimiento de los cereales, pero esta sequía les va a suponer unas perdidas terribles. Por otro lado sabemos que hay muchas poblaciones en estado crítico por la falta de agua y lo peor es que aun falta mes y medio para el comienzo del verano.
En Madrid de momento no han saltado las alarmas a pesar de que el agua embalsada apenas llega al 50% pero si la sequía persiste el riego de jardines y el llenado de piscinas no están asegurados.
Lo que se ha salvado este año son las magníficas rosas que hay en las rosaledas, gracias al riego y a estas temperaturas veraniegas, os dejo unas cuantas que el pasado domingo estaban en su punto mas álgido.