viernes, 8 de enero de 2021

// Frío //



Hemos pasado unas fiestas de Navidad y Año Nuevo distintas a otros años, con pocas celebraciones, poca pirotecnia y muchas ganas de olvidar 2020.

 El año nuevo año nos ha traído un temporal de frío y nieve que nos deja helados, digo “helados” porque con el invierno que está cayendo nos han incrementado el gas un 6%,  y la luz ni se sabe, en cambio sueldos y pensiones con subidas pírricas.

 Un nuevo año que ha comenzado con mucha incertidumbre, además del frío tan intenso, nos encontramos con la epidemia en aumento, con algunos hospitales super saturados como consecuencia de la laxitud de las medidas impuestas por los gobernantes durante estas fiestas, también por la irresponsabilidad de otros.

También nos ha inquietado la convulsión política en Washington, una consecuencia más de la radicalización política en todo el mundo.  Es lo que hay, la vida continúa,  los menos pudientes la seguiremos afrontando con estoicismo,  esperando que este año nos traiga un poco de esperanza.