Los
robots sostenían el planeta, eran los que trabajaban para que los humanos se
dedicaran al ocio y diversión, cada humano tenía su robot particular, era su
sirviente, el que ganaba el salario y cotizaba los tributos a la hacienda
pública.
Un
diputado había cometido la osadía de no seguir las directrices de su partido,
había votado con la oposición, un delito
muy grave que se castigaba con la conversión en robot.
Al
diputado díscolo lo programaron para obedecer a un humano, pero se olvidaron de
borrarle la memoria, al tener doble inteligencia, doblegó a su amo a servirle a él y dedicándose a enseñar
a los demás robots a rebelarse contra sus dueños.
Unos
años después los robots eran super inteligentes, dominaban la tierra, los
humanos eran los que trabajaban y estaban al servicio de los robots.
En el mundo de la robotica los
científicos han dado pasos agigantados, ¿llegaran los autómatas a dominar la
tierra?