En las últimas fechas los
medios nos están instruyendo a la
perfección de los entresijos y artimañas de los master y de las tesis doctorales.
Sabemos que plagiar textos,
música, libros, fotos etc. es algo muy frecuente, sobre todo desde que tenemos
esta herramienta de Internet. En la mayoría de los casos esta ilegalidad pasa
desapercibida. Pero ocurre que si el plagiador
es un político importante y si el periodismo lo demuestra, los medios tendrán
un filón informativo.
Estamos viendo que la política,
los sillones y sus emolumentos son muy golosos, casi todos los políticos cuando
han sido “pillados” en sus primeras declaraciones se aferran al cargo, mienten,
e incluso arremeten contra el denunciante. Pero hay una cosa cierta, las falsedades
y mentiras, casi siempre van en aumento en los medios, hasta que la situación
es insostenible y la dimisión es ineludible, ya sea por cuenta propia o por
cuenta ajena.
Hoy día, los políticos
que no hayan tenido una vida intachable,
van a padecer insomnio, los “sabuesos” de la prensa ya no descansan, se han
dado cuenta que los escándalos en política dan mucho juego, audiencias y
dinero, la prueba de ello es que si miramos las hemerotecas, ya son muchos los
políticos relevantes que han quedado sin poltrona y sin jornal gracias al periodismo.
Nunca fui defensor de los
medios de información, he comentado algunas veces, que los veo muy sectarios y
sensacionalistas, pero tengo que
reconocer que en los últimos tiempos, hay periodistas muy valientes, que han
llegado donde la justicia no llegó.