domingo, 7 de diciembre de 2025

Pequeño relato.

 

                                                                         Imagen creada por Gemini con IA

Una farola antigua y solitaria proyectaba una luz débil sobre la base de una escalera de piedra desgastada, la escalera conduce a la entrada de un antiguo caserón abandonado e imponente, con abundantes enredaderas que cubren las paredes de piedra.

Varios abedules con sus escasas hojas se balanceaban con el viento, el ambiente es oscuro en una medianoche sin luna, un anciano maloliente y ebrio se acerca a la entrada de la casa, de pronto aparece un enorme perro pitbull terrier abalanzándose contra él, cayendo este inerte contra la escalera.

El animal comenzó mordiendo una pierna hasta extraer la carne del hueso, mientras el hombre soltaba un alarido terrible por el dolor.

Un mes después el anciano caminaba hacia la vieja cantina, ayudado de un tosco bastón y su recién estrenada pata de palo.

11 comentarios:

  1. Y es que esa farola no parecía de buen augurio.

    Buen relato, con un giro imprevisto.

    podi-.

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  2. Anciano, maloliente y ebrio pero un caballero, que no quiere dejar de agradecer su pata de palo al perro.
    Un abrazo.

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  3. Como diría el capitán pirata, el del parche en el ojo y cara de malo, qué mala pata.
    Saludos.

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  4. Seguro ya no pasara por el viejo caseron, no fue bienvenido, la cantina es su lugar, un abrazo Matias.

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  5. Hola amigo es un placer haber podido leer tu relato y menos mal que el pobre hombre sobrevivió. Me estoy adaptando a mis nuevas gafas y hay escritos que me resulta difícil de leer ya que el estilo de letra no ayuda y el tamaño tampoco pero en tu escrito no he tenido ningún problema. Te dejo un abrazo.Charo

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  6. Vaya con el dichoso perro, menuda mordedura le dió
    Hacia mucho que no te leía, me ha gustado llegar en esta nublada mañana
    Un abrazo

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  7. La imagen te ha quedado magnifica... Y bien conjuntada con el relato.
    Un abrazo, amigo

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  8. Hola Matias, que yuyu, tal y como describes la casa y su entorno no anima a acercarse y menos con ese guardian, menos mal que el hombre se pudo salvar, muy buen relato.

    Besos.

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  9. Hacía mucho que no venía por aquí Matías. Al comenzar a leer me esperaba un relato navideño y me encuentro un acercamiento a Stephen King. De igual modo, aprovecho para desearte a ti y a los tuyo una FELIZ NAVIDAD. Un abrazo

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  10. Esta claro que el anciano era asiduo de la vieja cantina, esperemos que no repita.
    Un saludo.

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