Se
puede admitir que unos cuantos políticos catalanes quieran impulsar su lengua
en su comunidad como lo hacen habitualmente, pero me parece absurdo que la
utilicen en el Congreso para montar un
guirigay de lenguas innecesarias para la mayoría.
También
se puede admitir que esos mismos políticos catalanes quieran la independencia,
pueden intentarlo en cualquier momento a través de los cauces legales que marca
la constitución, como lo intentaron en su día algunos políticos vascos con
pésimo resultado. En la actualidad creo que la mayoría de los catalanes y no catalanes
que viven en esa comunidad están en otra cosa, como lo vienen demostrando en las
últimas elecciones,
También creo que la deriva independentista catalana de los últimos años ha perjudicado gravemente a esa Comunidad, dejando de ser el motor económico de España.
Tampoco hace falta recurrir al CIS para saber que la mayoría de los españoles estamos en contra de la política independentista, solo nos queda esperar que mas pronto que tarde tengamos un gobierno distinto que impulse nuevas leyes que impidan a una minoría imponer lo que no quiere la mayoría.