“No hay mal que cien años dure” es un refrán muy conocido que se aplica a la salud, a la perdida de empleo, a la situación mundial etc. Pero la historia ha demostrado que sí hay males tan longevos, como fue la guerra de los cien años, que duró 116.
Siguiendo
las desgracias de este siglo además de la guerra de Siria, hemos sufrido dos
crisis mundiales, una pandemia terrible y para remate esta guerra de Rusia que
está haciendo estragos en Europa.
Hay quien dice “para el mundo que me bajo” A mi solo me queda decir, ya vendrán tiempos mejores, como estas flores del verano que alegran un poco la vista.
Este verano he descuidado un poco el blog, intentaré pasar por los vuestros con mas frecuencia.
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