Nos
gusta pasar unos días de vacaciones en el Mediterráneo, este año no lo teníamos muy claro por la situación tan
complicada que atravesamos, pero después de estos meses de confinamiento nos
apetecía mucho venir.
Es
un poco extraño pasear junto al mar con mascarilla, pero es lo que hay, algunos
no la llevan sobre todo los jóvenes y algunos extranjeros.
Además
de los socorristas hay un vigilante cada treinta o cuarenta metros observando
que se cumplan las normas, también hay una persona que va desinfectando los lava pies.
Son
muchos los negocios que aun no han abierto sus puertas, tampoco hay exceso de
veraneantes, es una situación bastante anómala comparada con años anteriores,
en el bloque de apartamentos donde acostumbramos a venir no hay ocupados ni el
10%, creemos que en Julio comenzarán a llegar los mas atrevidos, digo atrevidos
porque según está el panorama corremos el riesgo de un confinamiento local
teniendo que pasar cuarentena estando de vacaciones.
Esperemos
que no haya contagios.