En
una situación como la que atravesamos, es cuando nos damos cuenta de la
fragilidad del ser humano. Esta pandemia no es una guerra pero está produciendo
una cantidad de muertes que nadie imaginaba.
Después
de veinte días de encierro, nos vamos mentalizando que seguiremos así hasta que
esta pandemia disminuya. El mayor problema está siendo para los peques, tantos
días de encierro en las viviendas puede llegar a ser un castigo demasiado severo.
Hay
quien compara este virus con la llamada
gripe española de 1918, aquella pandemia
dejó mas de 250.000 muertos en España, de una población de 21 millones. Si este
coronavirus fuera similar a aquella gripe, ya podemos andar con cuidado, al
parecer aquel año en verano disminuyó, para volver con mas fuerza en el otoño.
Para
limar un poco tanta negatividad, hay alguna buena noticia para la
esperanza, parece que quiere empezar a remitir el numero de infectados, por otro lado son varios los equipos de científicos en todo el mundo que están muy
cerca de conseguir un remedio para combatir esta pandemia.
Sigamos
sin salir para vencer pronto esta plaga.
Colores de primavera