lunes, 16 de marzo de 2020

La reclusión


Esta pandemia parece ser que ha llegado para llevar  al otro barrio sobre todo a  los contagiados de mas edad, esta grave amenaza que se ha instalado en todo el mundo, nos hace reflexionar sobre como nos puede cambiar la vida en tan poco tiempo.

No nos gusta este “arresto domiciliario”, sobre todo a los jubilados que estamos acostumbrados a caminar varios kilómetros diarios, ya que es una de las tareas mas importantes que realizamos a diario para mantener una salud aceptable. Pero está claro que es una medida imprescindible por el bien de todos.

Solo llevo 60 horas sin salir de casa y ya estoy que me subo por las paredes, no quiero ni pensar si esto se alarga varios meses. En una situación como esta  es cuando verdaderamente nos damos cuenta de lo importante que es la libertad de movimientos.



 Es lo que hay, al menos los que tienen perro podrán disfrutar de un paseillo en la calle.