Esta pandemia parece ser que
ha llegado para llevar al otro barrio sobre todo a los
contagiados de mas edad, esta grave amenaza que se ha instalado en todo el
mundo, nos hace reflexionar sobre como nos puede cambiar la vida en tan poco
tiempo.
No nos gusta
este “arresto domiciliario”, sobre todo a los jubilados que estamos
acostumbrados a caminar varios kilómetros diarios, ya que es una de las tareas
mas importantes que realizamos a diario para mantener una salud aceptable. Pero está claro que es una medida imprescindible por el bien de todos.
Solo llevo 60 horas sin
salir de casa y ya estoy que me subo por las paredes, no quiero ni
pensar si esto se alarga varios meses. En una situación como esta es cuando verdaderamente nos damos cuenta de
lo importante que es la libertad de movimientos.
Es lo que hay, al menos los que tienen perro podrán disfrutar de un paseillo en la calle.
