martes, 4 de junio de 2019

El Valle


Hace tres años visité El Valle de los Caídos un lugar que  solo conocía desde la distancia, pasamos cuatro personas en un vehículo, el precio nos pareció abusivo 36 € por pasar a ver una enorme cruz  y lo construido en su entorno.  Ni me gustó aquella montaña de piedra, ni la  iglesia  en el interior de la roca,  tampoco me agradó el ambiente claustrofóbico que sentí en el interior.

 Al parecer emplearon  dieciocho años  en su construcción,  en aquellos años tan difíciles lo lógico hubiera sido emplear el dinero y el trabajo para paliar el hambre y la miseria.

Hay varias versiones sobre los trabajos en aquella obra gigantesca, unos dicen que una parte de los trabajadores eran presos esclavizados,  otros dicen que eran presos voluntarios para redimir penas, al parecer  también había trabajadores a jornal.
Lo gran mayoría de españoles solo conocemos su historia por lo que hemos leído u oído sobre su construcción, un lugar maldito para unos, patriótico para otros, e indiferente para la mayoría.

Según la historia hay enterrados mas de treinta mil combatientes de ambos bandos, digo de ambos bandos porque esa misma historia también nos dice que hubo en Madrid miles de fusilamientos cometidos por el ejercito republicano.  

Hace ya un año que nos dijo el Presidente del Gobierno que sacarían los restos de Franco con premura, hoy el Supremo paraliza esa exhumación. No voy a opinar sobre lo que se debería hacer con esa obra colosal, tampoco si hay que exhumar o no el cuerpo del responsable,  porque mas pronto o mas tarde lo decidirá la ley.

Dicho esto, mi opinión es que después de ochenta años y habiendo fallecido todos los responsables de aquella guerra fratricida, va siendo hora de  que se deje la historia para  los archivos y los políticos se dediquen a resolver los problemas de los vivos.