viernes, 27 de enero de 2017

Alfredo

   A los diez años Alfredo ya ayudaba a su padre en las tareas del campo, trabajo duro para un niño, a los catorce comenzó a trabajar de aprendiz en una fabrica  de cementos, fue entonces cuando  se dio cuenta de  la dureza de la vida, diez horas diarias en el tajo por  quinientas pesetas al mes, un jefe tirano y egoísta que trataba a sus empleados con un despotismo supino que estos soportaban con resignación, era lo que había, encontrar un trabajo en aquel tiempo no era tarea fácil y esos pequeños ingresos eran un soporte para el hogar familiar.

   Por aquellos años  ni Alfredo ni sus amigos tenían  idea de políticas, ni de amoríos, aunque a los 17 años comenzaban a tontear con las mozas, eso si, nada de besos ni carantoñas, no eran tiempos de bacanales, se limitaban a dar paseos o ir al cine, pues la paga semanal no le daba ni para ir a la primera discoteca que por aquellos años se inauguró en la ciudad.

A pesar del trabajo en semi esclavitud, los años que precedieron a la mili fueron los más felices, sobre todo cuando comenzó a cortejar a la joven que mas adelante sería su compañera y con la que actualmente convive. Alfredo vivió con intensidad aquellos años donde comenzaba el boom de la música moderna, con nuevos grupos musicales españoles, que  conseguían la fama  grabando esos discos de música simplona y pegadiza con la que lograban  la canción del verano.  También se llenaban los cines con los  western de Clint Eastwood o las comedias de Alfredo Landa, que no destacaban por su calidad, pero rompían las taquillas.

    Unos años mas tarde fue llamado a filas, el servicio militar, o la puta mili como la llamaron algunos, donde sería perjudicado en dieciocho meses  y bastantes vejaciones por trescientas  al mes, que no le daban ni para tabaco. 
    De la historia mas reciente solo sabía que unos años atrás había habido una guerra de la que nadie hablaba, era como algo tabú, tampoco percibía que vivía en una dictadura, pues era lo único que había conocido.

      A los 24 años tras la muerte de su padre,  se hizo cargo de las labores del campo, un  huerto y unos cuantos animales que incrementó con los años y le permitieron vivir modestamente hasta la jubilación.


     Hoy Alfredo, es uno de tantos jubilados que recuerda sus vivencias, sus penurias y sus escasas alegrías, reconoce que la calidad de vida ha mejorado notablemente y con su modesta pensión, intenta realizar esos propósitos que nunca pudo en el pasado. 

lunes, 23 de enero de 2017

Prologo

    Comienzo este blog para expresar  algunas experiencias de mi vida, algún relato corto y alguna fotografía de mi colección.

    2017 ha comenzado con algunos contratiempos, el terrorismo continúa dando zarpazos, los norteamericanos estrenando presidente y en nuestro país una borrasca histórica que nos ha dejado helados.

    Los políticos continúan con sus consignas, intentando acaparar portadas pensando en sus próximos congresos que en algunos casos a primera vista se presentan poco amigables.

    Los medios de comunicación siguen con sus tertulias sectarias, con sus ideologías conservadoras, trasnochadas o revolucionarias,  cada uno arrimando el ascua a su sardina y a sus intereses.

    Y los ciudadanos de a pié, soportando los envites de esta crisis que no termina de dejarnos.


     Un cordial saludo a todos los que por aquí os habéis asomado.