lunes, 19 de junio de 2017

Dolor por nuestros vecinos.

El grave incendio en Portugal nos hace reflexionar sobre la necesidad de tomar medidas contra el fuego y la desertización.

Desde hace muchos años una parte importante de la masa forestal de la Península Ibérica es consumida por el fuego, sin que a nadie se le haya ocurrido remediarlo.

En estos diez años de crisis, a ningún gobierno se le ha ocurrido contratar a miles de parados sin prestación, para limpiar la maleza y hacer cortafuegos en los montes de alto riesgo.

Tampoco sería muy costoso multiplicar el número de hidroaviones y helicópteros contra incendios, comparado con el perjuicio que causa no disponer de mas unidades.

Hoy es hora de lamentaciones y en pocas semanas habremos olvidado la tragedia, pero las decenas de familias que han perdido a sus seres queridos  no lo olvidarán mientras vivan. Como tampoco lo olvidaran las familias que perdieron su casa, todos sus recuerdos y en muchos casos su modo de vida.